Hostelería

A la desescalada hostelera le gusta la noche

  • Las reservas en los restaurantes para el turno de cenas ganan por goleada

  • Las terrazas del centro siguen tranquilas en las últimas horas de la fase 2

Fauestino Rodríguez, con familiares y parte del personal ayer tras la reapertura del Bar Juanito. Fauestino Rodríguez, con familiares y parte del personal ayer tras la reapertura del Bar Juanito.

Fauestino Rodríguez, con familiares y parte del personal ayer tras la reapertura del Bar Juanito.

Ni Faustino Rodríguez, símbolo de la hostelería jerezana donde los haya, quiso perderse la jornada de un viernes que estaba llamada a iniciar el retorno casi definitivo a la normalidad. 'Fau', como le llaman las personas que le quieren, se pasó por el emblemático 'Bar Juanito', su negocio, por donde no pasaba desde la pasada festividad de Reyes Magos tras pasar un verdadero calvario tanto médico como emocional por pérdidas irreparables. “Dentro de nada me harán otra revisión, pero hoy he aprovechado para venir porque ya tenía muchas ganas de estar aquí”. Y allí, a la calle Pescadería Vieja, se lo llevó su hija Rocío “para enseñarle cómo ha quedado el establecimiento tras la intensa limpieza a la que ha sido sometido y, también, para mostrarle algunas fotos nuevas que hemos colgado”. Ni que decir tiene que aprovechó para tomarse una copa de jerez en el lugar al que ha dedicado su vida hasta ganarse la merecida jubilación.

Su hija Rocío destacó a este medio que el mediodía “está siendo tranquilo, hay algunas mesas, pero cuando de verdad va a funcionar va a ser por la noche y sobre todo los fines de semana”. Valga destacar que la reserva de mesas ha sido recomendada por el Gobierno como el medio ideal para asegurarse de que se va a poder almorzar o cenar en los restaurantes, los cuales estarán al 75% de su aforo a partir del próximo lunes. “Ya teníamos muchísimas ganas de abrir. Estuvimos tentados de abrir a finales de mayo pero nos dio miedo y preferimos esperar. Hubiera sido precipitado. Ahora, con este fin de semana por delante, vamos a poder ir tomándole la medida a las nuevas formas de trabajo y corregir errores en caso de que los hubiera”. Para despedirse de este medio expresa un deseo: “Que la normalidad vuelva cuanto antes”.

Javier Muñoz, en la cocina de 'La Carboná'. Javier Muñoz, en la cocina de 'La Carboná'.

Javier Muñoz, en la cocina de 'La Carboná'. / Vanesa Lobo/M. A. González

También en pleno centro de Jerez, en el restaurante 'La Carboná' el propietario, Javier Muñoz, tuvo incluso que reclamar los servicios de un camarero extra para dar “el servicio adecuado” al ver cómo se le llenaba “el aforo que consideramos ajustado”. Y eso que era la jornada de reapertura. En su caso ha optado por no llenar todas las plazas disponibles a las que tiene derecho. “He preferido que los clientes se sientan seguros, a gusto. Es por ello por lo que hemos decidido que en cuanto tengamos entre 45 y 50 comensales daremos la sala por completa”. Se trata de un local amplio donde la distancia de seguridad puede, fácilmente, hasta duplicarse. No se debe olvidar que 'La Carboná' ha renovado gran parte de su carta tanto a nivel de platos como de técnicas culinarias con insólitos ahumados puestas en marcha por Javier Muñoz hijo, el 'Chef del Sherry'.

Al igual que señala Rocío Rodríguez, “es en el turno de cenas cuando se acumulan las reservas de mesas”. Parece que la última fase de la desescalada se va a disfrutar, especialmente, por las noches.

Los mediodías siguen siendo tranquilos en el centro de Jerez. Habrá que ver cómo evoluciona la situación este sábado y domingo, pero lo cierto es que el centro de Jerez ayer tenía poco ambiente en las terrazas a la hora del aperitivo. “En este tiempo, y con la actual situación, tan sólo abro al mediodía los viernes, sábados y domingos”, destacaba el responsable del bar 'Sin bulli', en la plaza de la Yerba. “Eso sí, las noches están mucho más animadas”.

Un servicio de mesa ayer, en el 'Sol y Sombra'. Un servicio de mesa ayer, en el 'Sol y Sombra'.

Un servicio de mesa ayer, en el 'Sol y Sombra'. / Vanesa Lobo/M. A. González

También en el entorno del centro, en la calle Zaragoza, Juan Manuel García Ramírez, propietario del bar-restaurante 'Sol y Sombra', señala que la evolución del negocio va a más a cada día que pasa. “Estoy haciendo un día normal y eso para mí es ahora mismo una grandísima alegría. El turno de desayunos ha sido el de un día normal”, apunta mientras reconoce que jornada a jornada va habiendo más trabajo. “Abrimos el pasado lunes, y fue un día malo, el martes ya hicimos un poco más, y el miércoles otro poco más. Y así pues nos plantamos en un viernes que está siendo bueno, como un día normal, ya digo”.

Si algo caracteriza al 'Sol y Sombra' es la magnífica terraza de que dispone en su piso superior. Allí tiene Juan Manuel García, Juanma para los amigos, “doce mesas que son las que me están dando la vida”. Formado en la hostelería desde la adolescencias no puede menos que reconocer que lo meses de confinamiento “han sido una tortura”. Según manifiesta, “yo he estado toda mi vida trabajando, en la calle, y estar encerrado fue una cruz. Así, abrí el día 1 y voy a más poco a poco. Este viernes por ejemplo tengo varias reservas y se ve que la clientela me está siendo fiel. Es algo que agradezco enormemente. No hemos llegado a la situación de antes, hay menos aforo, pero estoy contento”.

A todo esto une las esperanzas que, como todo el sector hostelero, tiene en la fase 3 que llegará este lunes para toda la comunidad andaluza. “Mi negocio, abajo, es chiquito. A partir del lunes ya se podrá consumir en el mostrador con lo que ganaré un poco más de espacio. Es otro alivio”.

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