sanidad

El hospital de Jerez participa en un proyecto para mejorar el manejo de la hepatitis B

  • La investigación sobre un nuevo marcador tiene entre sus objetivos agilizar el circuito asistencial de pacientes con infección crónica

Miembros del equipo de investigadores del proyecto en el que participa la Unidad de Microbiología del hospital de Jerez. Miembros del equipo de investigadores del proyecto en el que participa la Unidad de Microbiología del hospital de Jerez.

Miembros del equipo de investigadores del proyecto en el que participa la Unidad de Microbiología del hospital de Jerez.

El servicio de Enfermedades Infecciosas y Microbiología del hospital de Jerez participa en un proyecto multicentros, que tiene como objetivo agilizar el circuito asistencial de pacientes crónicos por el virus de la hepatitis B, implantando el diagnóstico en un solo paso. El hospital ha conseguido para este proyecto una financiación de 15.000 euros del Grupo de Estudio de las Hepatitis Víricas de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología.

Juan Carlos Alados, especialista de Microbiología del hospital y jefe de estudios del mismo, explica que el trabajo se enmarca dentro de la labor de diagnóstico de cuadros hepáticos que se realiza desde el laboratorio de Microbiología. El proyecto se ha enfocado a la hepatitis B, que -asegura- tiene una prevalencia incluso más alta que la hepatitis C, que también puede cronificarse, "y con el inconveniente además de que es prácticamente imposible erradicar el virus del hígado, al contrario de lo que pasa con la hepatitis C. No obstante, sí podemos controlar la infección y que no provoque daños a medio y largo plazo como pueden ser cirrosis o hepatocarcinoma".

Las estadísticas a nivel nacional indican que la prevalencia de la hepatitis B es del 0,7%, un porcentaje importante. Extrapolando al área sanitaria de Jerez, que abarca una población de unos 400.000 habitantes, se estima que hay unos 2.800 pacientes con esta patología.

Prácticamente la mitad de las personas que tienen esta enfermedad no están diagnosticadas

Los investigadores del hospital revisaron en su día los pacientes que se habían controlado en el periodo entre 2004 y 2015, más de 1.200 diagnosticados a lo largo de esos años, de los que 1.136 tenían la infección crónica. Una de las primeras conclusiones que se extraen es el elevado número de enfermos que están sin diagnosticar, mas de la mitad, un hecho que, según indica Alados, se debe a que son pacientes con poca sintomatología, que no llegan a acudir al médico. "También es verdad que se ha observado en este mismo periodo un descenso tanto del número de pacientes con infecciones agudas como crónicas, lo cual es lógico por las condiciones sanitarias, la vacunación que se hace ya desde hace muchos años a los recién nacidos y el control que se va teniendo".

Otro aspecto que llamó la atención de los profesionales de Microbiología es que de los pacientes diagnosticados, esos 1.136 con hepatitis crónica que habían llegado al sistema sanitario a través de la AtenciónPrimaria, algunos se acaban ‘perdiendo’ cuando se les deriva al especialista para la realización de más pruebas.

Alados señala que una prueba fundamental para el diagnóstico es detectar el virus en sangre, "el mejor marcador para ver la progresión de la infección y que ayuda al hepatólogo, junto con otros parámetros, a decidir qué paciente se trata y quién no". Pero añade que, a pesar de ello, hay veces que se debe esperar casi un año para poder decidir si es recomendable el tratamiento, "con lo que se va retrasando todo el proceso, sobre todo, en pacientes que a lo mejor no tienen una sintomatología que les moleste y dejan de ir al médico".

Partiendo de esta situación, el proyecto se centra en investigar un nuevo marcador, un antígeno del virus de la hepatitis B, que permitiría conocer en una sola determinación si el paciente está infectado de forma crónica y no tener que esperar un año para ver cómo evoluciona y decidir la idoneidad del tratamiento.

En definitiva, según mantiene este microbiólogo, se agilizaría el circuito asistencial por el que pasa habitualmente el paciente. "Toda la información desde el punto de vista del diagnóstico microbiológico estaría generada desde el primer acto médico, desde que el paciente va a su centro de salud. Desde Atención Primaria completaríamos todas las pruebas de laboratorio de Microbiología para que ya se pudiesen valorar en una segunda consulta en el especialista, sin tener que estar moviendo al paciente mucho, porque cuando la sintomatología es muy vaga, son pacientes muy complicados de fidelizar al sistema sanitario". Adelantar en el tiempo el diagnóstico ayudaría además a prevenir la evolución hacia cuadros más graves.

No obstante, sobre el marcador que se centra la investigación de este proyecto no existe aún suficiente información que avale su inclusión en las guías internacionales de la hepatitis B y en la cartera de servicios sanitarios, que sería precisamente uno de los objetivos.

Junto al hospital de Jerez participan en este proyecto el hospital universitario San Cecilio, el Virgen de la Victoria de Málaga, el Infanta Elena de Huelva, el hospital de Puerto Real, el hospital Río Hortega de Valladolid y el complejo hospitalario de Santiago de Compostela. Alados estima que la investigación se desarrollará a lo largo de tres años, teniendo en cuenta que cada centro participante monitorizará a unos 160 pacientes en los próximos dos años y durante el tercero se haría un seguimiento para comprobar lo que verdaderamente aporta el nuevo marcador con respecto a lo existente.

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