Jerez

Una mujer deja una herencia de más de 90.000 euros a tres ONGs

  • Madre Coraje, las Hermanitas de los Pobres y las Hermanitas de la Cruz se repartirán los ahorros y la venta de una vivienda de una vecina de La Pita

Una vecina de la barriada de La Pita de 92 años, fallecida el pasado mes de mayo, ha dejado en herencia sus ahorros a partes iguales, un total de 18.000 euros, y su casa, valorada en 75.000 euros, a las ONGs Madre Coraje, Hermanitas de los Pobres, ahora afincada en El Puerto, y Hermanitas de la Cruz. "Ella siempre quiso dejarle todo lo que tenía a los más necesitados", aseguró ayer a este Diario su sobrino Juan Antonio Cañadas.

El presidente de Madre Coraje, Antonio Gómez, destacó ayer que las asociaciones han llegado al acuerdo de vender la casa para repartirse la totalidad del dinero. "Yo seré el encargado de hacer la gestión. Ahora la estamos limpiando para poder ponerla en venta cuando antes", comentó Gómez. "Nos parece muy bien que personas que no tengan ninguna relación con nosotros, con Madre Coraje, hayan decidido dejar parte de lo que tienen a nuestra asociación porque creían que lo merecíamos. Esto demuestra solidaridad y que los jerezanos saben que hacemos un buen trabajo", cuenta Antonio, que apunta que el dinero recibido irá destinado a la adecuación de nuevas instalaciones de la ONG, "un pellizco que nos ha venido bastante bien para poder mejorar a la hora de ofrecer nuestros servicios a la comunidad".

No es la primera vez que Madre Coraje recibe una herencia. Hace unos meses la entidad fue beneficiaria de 6.000 euros, reinvertida de nuevo en beneficio de la sociedad a través de los múltiples proyectos que desempeña la entidad.

El sobrino de la fallecida, que prefirió mantener el anonimato de su tía, "ya que a este respecto no me dijo si prefería hacer público su nombre o no", destacó de la protagonista que era "una persona muy alegre, siempre estaba de buen humor y sorprendía a muchas personas de su edad por ello". Juan Antonio subrayó que en un principio su tía "iba a dejarme a mí esta herencia, pero yo tengo ya una casa muy grande y le dije que le entregara el dinero a quien realmente ella quería, a las personas más necesitadas. Y así fue. Antes de fallecer ya conocía yo las tres ONGs a las que iba destinado el dinero. Me parece que ha sido de una gran solidaridad lo que ha hecho".

La fallecida, que era viuda y no tenía hijos, estuvo trabajando durante muchos años en Francia "en cosas relativas al campo". De allí se marchó a Valencia, donde conoció a su futuro marido. Luego regresó a su tierra. En La Pita ha vivido los últimos años entre idas y venidas a diferentes asilos por petición propia, pero al tiempo se cansaba de estar en ellos y siempre quería regresar a su casa, a la barriada, "donde recibía la ayuda de los vecinos y de mi mujer y yo, que íbamos a verla algunos días a la semana. De la familia, nosotros éramos con quien más contacto tenía", apunta.

Juan Antonio, una vez leído el testamento, se dirigió a las tres ONGs beneficiarias de la herencia para comunicarles que su tía les había dejado sus ahorros y su propia casa. "La verdad es que -dice el sobrino- las asociaciones se mostraron muy agradecidas por lo ocurrido y sorprendidas de esta donación a la vez".

Una última voluntad muy solidaria de una vecina de la barriada de La Pita que será muy difícil de olvidar por parte de estas entidades y que reportará, sin duda, en beneficio del resto de la sociedad. Tal como ella quería.

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