Mundo

Correa revela que el plan B de los policías sublevados era matarle

  • El presidente ecuatoriano insiste en que tras la asonada se escondía un golpe de Estado

El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, ratificó a los cancilleres de la Unasur, que lo visitaron en Quito para expresarle su apoyo, que fue un intento de golpe de Estado la rebelión de policías ocurrida el jueves y que, tras el fracaso de esa estrategia, el plan B era matarle.

Los cancilleres de Argentina, Bolivia, Colombia, Chile, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela y los delegados de Brasil y Guayana, ratificaron en Quito su condena al intento golpista en Ecuador y anticiparon su intención de elaborar un estatuto para afrontar este tipo de fenómenos.

El mandatario reconoció que su pueblo y policías y militares fieles a su Gobierno lograron rescatarle del encierro en un hospital policial y que por ello salió victorioso. No obstante, dijo que en Ecuador "no hay nada que celebrar... Es un día de luto para la patria", porque en los enfrentamientos en torno al hospital fallecieron, al menos, cuatro personas, entre ellas un estudiante universitario con disparos en la cabeza.

"Fracasó la intentona golpista" y "hemos tenido la unión del mundo" al condenar la revuelta policial, remarcó el mandatario ecuatoriano y dijo que fue una "victoria contundente" contra los "enemigos de la democracia".

"Pero fue mucho más lo que se perdió" y estuvo en juego la estabilidad democrática del país, agregó el mandatario quien no dudó en culpar a políticos de oposición como instigadores de la revuelta.

Sobre todo identificó al grupo de uno de sus más acérrimos enemigos políticos, el del ex presidente Lucio Gutiérrez.

Sin embargo, Correa dijo que no tiene dudas de que la oposición está detrás de los acontecimientos, que fracasó en el intento de desestabilizar a su Gobierno gracias a la participación de la población, que se enfrentó a pedradas con los insurrectos a las afueras del hospital policial.

Reiteró que la estrategia era generar un golpe de Estado, pero que ante el fracaso de ese plan, los sublevados quisieron matarle. A su juicio, querían provocar un levantamiento general de la Policía y los militares, lo que hubiese llevado al país al caos.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios