Provincia de Cádiz

Un desprendimiento de rocas mata a una mujer en La Fuente del Gallo

  • María José Cabello, de 47 años y vecina de La Línea, falleció en el acto tras golpearle en la cabeza una piedra de considerables dimensiones

María José Cabello Díaz, vecina de La Línea y de 47 años de edad, perdió la vida en la tarde de ayer como consecuencia de un importante desprendimiento de rocas que se produjo en uno de los acantilados existentes en la playa de La Fuente del Gallo, en el término municipal de Conil. La fallecida, que paseaba por la zona junto a su marido y dos hijos adolescentes, falleció en el acto tras ser golpeada en la cabeza por una piedra de grandes dimensiones. El suceso, poco habitual en esta época del año, no causó más víctimas mortales y tampoco dejó heridos.

El desprendimiento de rocas tuvo lugar en torno a las 20.30 horas. María José Cabello Díaz paseaba entonces por la playa junto a su marido y sus dos hijos, una niña y un niño cuyas edades pueden rondar entre los 17 y los 12 años. En un momento se separó del grupo para mantener una conversación por su teléfono móvil, acercándose hacia la zona de rocas, justo cuando se produjo un fuerte desprendimiento.

Fueron los propios bañistas que se encontraban entonces en la playa los primeros que acudieron en su auxilio. Con esfuerzo lograron retirar las piedras que la cubrían y la sacaron de la zona. Varios médicos que allí estaban intentaron reanimarla pero todos los esfuerzos fueron infructuosos. Todo apunta a que María José Cabello tuvo tan mala fortuna que una piedra de grandes dimensiones le golpeó en la cabeza, causándole la muerte de manera fulminante.

Tampoco pudieron hacer nada por ella los dispositivos de emergencia y de seguridad que acudieron con rapidez a la playa. Hasta allí se desplazaron efectivos del 061, de Protección Civil, de la Policía Local de Conil, Guardia Civil y Bomberos. Estos últimos acudieron con su Unidad Canina para confirmar que no había más personas entre las piedras caídas.

La avalancha de rocas se produjo a unos 150 metros de la bajada principal a esta playa y en dirección hacia el hotel Flamenco. A apenas 20 metros del lugar del suceso anoche era visible un cartel que alerta del peligro de desprendimientos en el acantilado. Otros carteles idénticos también están colocados en el otro lado de la playa, en dirección hacia el Roqueo.

Se calcula que el desprendimiento afectó a una parte del acantilado de unos ocho metros de altura y de unos 60 metros de ancho. Una vez que los efectivos de seguridad ya estaban en la zona se produjeron dos caídas más de cascotes, aunque sin que se produjeran heridos.

Al cierre de esta edición se esperaba la llegada de la autoridad judicial para que procediera al levantamiento del cadáver. Hasta La Fuente del Gallo se trasladaron igualmente varios miembros del gobierno municipal de Conil con su alcalde, Juan Bermúdez, a la cabeza. El Ayuntamiento dispuso que un equipo de psicólogos de la Cruz Roja atendiera a los hijos y al marido de la fallecida, que en esos momentos estaban siendo atendidos en uno de los chiringuitos de la playa. Según testigos presenciales, todos ellos se encontraban en estado de shock debido a la gravedad de la tragedia.

Pese a que los carteles advierten de los peligros de desprendimiento, vecinos de la zona indicaban anoche que estos hechos son habituales sobre todo en invierno y no en esta época del año. Y apostillaban igualmente que las caídas de roca son más asiduas en la zona que conecta con el Roqueo y no donde ayer se produjo la tragedia. Las primeras hipótesis apuntan a que la acción de la pleamar -que suele llegar a las rocas- o incluso el terremoto vivido días atrás en el Campo de Gibraltar pudieran haber influido en la caída de los cascotes registrada ayer.

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