Paulino Plata. Consejero de Cultura

"Vamos a aplicar el binomio turismo cultura hasta las últimas consecuencias"

  • El nuevo hombre fuerte de la Junta de Andalucía para Cultura llega dispuesto a invertir su amplia trayectoria política en hacer del sector una fuente de ingresos marcada por la industria y la innovación

-Llega a la Consejería de Cultura con una amplia trayectoria política que incluye su experiencia como consejero al frente de otras carteras. ¿Cuál ha sido su primera impresión? ¿Cuánto de esa experiencia podrá revertir en ésta?

-Hay cosas comunes, pero lo que aprecio es que la de Cultura toca cosas que tienen que ver con el alma de los andaluces. La cultura andaluza es una de las más importantes de España y tiene una gran proyección internacional, y trabajar en ese mundo es un reto. El momento actual es complicado, la economía lo afecta todo, pero dedicarse a este ámbito no deja de ser fascinante. Agradezco por ello la responsabilidad que ha puesto en mis manos el presidente Griñán, pero al mismo tiempo soy consciente de que tengo que atender a las expectativas y hacer que durante estos años la estructura siga evolucionando. La gestión por parte de la Junta de Andalucía en cultura ha impulsado muchísimos aspectos. Desde el punto de vista patrimonial, estamos custodiando los bienes que constituyen nuestro patrimonio de una manera ejemplar, con datos que lo ponen de manifiesto. Estamos impulsando nuevas instituciones para la creación cultural y, más recientemente, estamos buscando la fórmula para que la cultura se convierta en un factor decisivo para la generación de economía y empleo, algo muy importante. Tanto que el futuro va a pasar por esto.

-Precisamente, ¿de qué manera puede garantizar el sostenimiento de las industrias culturales en plena crisis? Recientemente, por ejemplo, el sector editorial hizo sonar las alarmas cuando desde la Consejería se anunció un severo recorte en las ayudas.

-No nos vamos a echar atrás ni un milímetro, pero habrá que cambiar cosas porque la situación lo obliga. Es importante que la cultura se convierta en Andalucía en un sector estratégico, como la industria o el turismo, con el fin de que adquiera el tamaño que todos deseamos que tenga. Lograr que todo esto encaje es un reto. Un primer diagnóstico nos revela que el sector está conformado por industrias pequeñas en su mayor parte, está muy atomizado, le falta músculo. No pocas de estas industrias están en manos de creadores, y a veces éstos no son particularmente buenos gestores. El objetivo es lograr que el tejido cultural se ponga de acuerdo y ejecute determinadas tareas de manera asociada. Por ejemplo, la industria editorial tiene muchas cosas que puede hacer de manera conjunta, como los suministros, la distribución y las dotaciones tecnológicas. Y para todo eso tenemos que acompañarles, porque además de los recursos de la propia Consejería, bien a modo de subvenciones, que inevitablemente tendrán que ir a menos porque así están funcionando las cosas, bien vía créditos, como el fondo que creamos el año pasado de diez millones de euros como ayudas para las industrias culturales y que podrá ir creciendo en función de la demanda, también queremos implicar a la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia, que tiene fondos específicos para cofinanciar proyectos innovadores.

-¿Tiene previsto aplicar nuevas medidas para la conservación y restauración del patrimonio?

-Hay tres cuestiones que considero muy interesantes para desarrollar: convertir el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH) en un centro tecnológico, específicamente, porque en la práctica ya lo es, e incluirlo en la red de centros tecnológicos que hay a nivel nacional e internacional para que tenga el máximo prestigio. Siendo centro tecnológico, podemos hacer varias cosas: tenemos que incorporar las últimas tecnologías, las de ultimísima generación, a los procesos de restauración en toda su amplitud y en las más diversas fases analíticas. Queremos que desde el IAPH surjan líneas de investigación para que las universidades y los centros de investigación públicos y privados desarrollen proyectos capaces a su vez de generar crecimiento económico. Y además, queremos que nuestro patrimonio genere el mayor provecho económico posible por sí mismo.

-Percibo un especial interés por su parte en la consideración de la cultura como fuente de ingresos.

-Queremos aplicar un concepto clave: la economía de la cultura, en el que a su vez hay una idea clave que es la cultura como elemento de atracción turística. Nuestra comunidad autónoma ha sido tradicionalmente el primer destino en el turismo de sol y playa, pero se observa que un claro cambio en la tendencia en las preferencias de nuestros visitantes, que son 25 millones cada año. Una parte cada vez mayor de los mismos vienen atraídas por nuestro patrimonio, y por eso queremos desarrollar el binomio turismo/cultura hasta las últimas consecuencias, porque es un factor decisivo de crecimiento y porque además va a permitir dar mayor estabilidad al sector turístico. En este sentido, necesitamos conocer bien, con datos concretos, los beneficios económicos que generan nuestros valores culturales. En la medida en que tengamos este conocimiento, seguro que surgirán nuevas ideas para aumentar esos beneficios. Los empresarios y el sector privado serán esenciales.

-Su Consejería mantiene un circuito de espacios escénicos con tres grandes teatros, el Cánovas en Málaga, el Alhambra en Granada y el Centro en Sevilla. ¿Considera necesario modificar algún aspecto de su programación?

-No hay previsto aplicar medidas estrictamente nuevas, pero sí necesarias para mejorar el funcionamiento de esos espacios. Tenemos la fortuna de haber desarrollado una red de espacios escénicos muy importante en muchos municipios, más allá de esos tres grandes teatros, y lo ideal sería que cada uno de los espectáculos que se programan en ese circuito puedan reponerse en el mayor número posible de auditorios. En mi opinión, ha habido algunas representaciones que deberían haber tenido una mayor recorrido por nuestra geografía. Y esto también es una forma de hacerlo más rentable.

-Su llegada a Cultura ha coincidido con la última fase de la constitución de la nueva fundación del Museo Picasso Málaga, resultado de la fusión de las dos anteriores y que integra como patronos a la Diputación y el Ayuntamiento de Málaga. ¿En qué va a traducirse este nuevo panorama?

-Bernard Ruiz-Picasso lo decía recientemente muy bien: el museo tiene que tener un funcionamiento administrativo lo más automatizado posible. Esta fusión va a simplificar el funcionamiento jurídico-administrativo de esta institución, y eso permitirá que se invierta más tiempo en los asuntos artísticos, que al fin y al cabo son los que dan vida al museo. Éste tiene que tener permanentemente nuevas iniciativas, exposiciones temporales que hay que estar diseñando y pensando con un trabajo de relaciones públicas y contactos con los puntos en los que se generan esas nuevas propuestas que pueden traerse. Hay que construir ideas, y ahí es donde hay que invertir el tiempo. Por eso esa simplificación administrativa es tan necesaria y positiva. Sobre la incorporación de nuevos patronos, obviamente cada uno de ellos entrará a formar parte del mismo con la consideración correspondiente a su aportación. Este tipo de procesos se alimentan a base de euros.

-Siguiendo en Málaga, ¿cuándo se inaugurará el Teatro Romano como espacio escénico?

-Estamos pendientes de la licencia municipal para abrir el centro de interpretación, que creo que el Ayuntamiento está a punto de ultimar. Por lo demás, el Teatro Romano se incorporará al espacio cultural más potente que tiene Málaga, el perímetro que determina la Alcazaba, el Museo Picasso y el Palacio de la Aduana. Desde luego, se puede y se deben hacer representaciones escénicas, pero hay que buscar el mejor modo para utilizar este espacio, buscando la simbiosis de todo esto. En ello estamos.

-Las recientes declaraciones de Rafael Velasco sobre las posibilidades de Córdoba respecto a la Capitalidad Cultural de Europa en 2016 fueron recibidas con una fuerte polémica en Málaga, y esta semana el Pleno del Ayuntamiento aprobó una moción en la que se reclamaba a las instituciones públicas total neutralidad. ¿Cree que ésta está garantizada?

-Absolutamente. Fue un mandato expreso del presidente Griñán, y nuestra postura siempre ha sido neutral. Sobre las declaraciones de Velasco, yo le diría al Ayuntamiento de Málaga que no se preocupara tanto. Yo les aseguro que vamos a tener la misma actitud hacia nuestras dos candidatas. Además, hay que tener en cuenta que este tipo de polémicas puede tener consecuencias muy negativas. Recuerdo el caso de dos ciudades alemanas entre las que hubo acusaciones de este tipo de agravios; el asunto pasó al ámbito de la pelea política, y las dos quedaron fuera de la carrera en la primera selección. Sería un error garrafal que se repitiera esta historia. Hay que trabajar en el terreno de la iniciativa ciudadana para que haya la mayor movilización social posible. Y habría que pensar más en la colaboración que en la rivalidad. Es más importante sumar esfuerzos. Sería un buen ejemplo.

-¿Preferiría entonces una candidatura única, como la que planteó Asturias, aunque finalmente resultara fallida?

-La candidatura única de dos ciudades no es posible en estos momentos. Y que haya dos candidaturas no tiene por qué significar algo negativo. Lo interesante sería que en la normativa europea se contemplaran las medidas necesarias para que la gente apreciara que dos candidaturas no tienen por qué significar rivalidad, sino más posibilidades de proyección para Andalucía. Esto responde al sentido común. Por eso no entiendo a quienes únicamente se mueven en el agravio, porque además quien tiene la cabeza metida en esto no la tiene en otras cosas más productivas.

-¿Qué actividades tiene previstas para la celebración del Bicentenario de las Cortes de Cádiz?

-Colaboramos activamente con el consorcio, que ya desarrolla diversos proyectos y programas. Nuestras iniciativas tienen que ver con el Teatro Romano de Cádiz, con una inversión importante; y también estamos con la ampliación del Museo de Cádiz, que permitirá al centro disfrutar de un gran desahogo para poder exponer fondos que actualmente no se pueden mostrar. Estaremos encantados, no obstante, no sólo de mantener estos compromisos sino de estudiar otras posibles vías de colaboración.

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