Xerez CD-Chipiona CF

No hay quien le pare en casa (2-1)

  • El Deportivo mantiene su inmaculada trayectoria como local y suma su 7ª victoria ante un cuadro costero respondón Los de Vargas, otra vez de menos a más, resuelven en la 2ª parte

Chapín y La Juventud se han convertido en feudos inexpugnables esta temporada para todos los rivales que visitan al Xerez Deportivo. El cuadro de Vicente Vargas se deshizo ayer del Chipiona en el campo de 'El Chicle' y continúa imparable como local, suma siete de siete, con doce goles a favor y sólo dos en contra.

La victoria ante el cuadro de Pepichi Torres se la ganó a pulso, le costó muchísimo y estuvo marcada por el pésimo estado del césped, que no permitió ni a unos ni a otros practicar buen fútbol. Fue el triunfo de la voluntad, de la constancia, de no perder la fe en sus posibilidades, de no dar un balón por perdido y de su mejor condición física.

Con estos tres nuevos puntos y los resultados de la jornada, el Deportivo se afianza en la segunda posición, le recorta dos puntos al Cádiz B, que empató en El Rosal con el Jerez Industrial, y le saca tres más al Isla Cristina, que es tercero con 26 puntos.

Pepichi, un espectáculo en la banda, planteó un partido muy inteligente. Conoce a la perfección al Deportivo, apostó por una defensa muy adelantada y le taponó tanto la zona de creación como las bandas, en las que ni Agu ni Quirós se encontraron cómodos de inicio. Los costeros se situaron perfectamente sobre el terreno de juego y nunca renunciaron al toque con criterio.

Mientras, al igual que frente al Algeciras B también en el mismo escenario, los de Vargas, conscientes de los problemas para llegar arriba tocando, lo tenían claro, balones largos a la espalda de la defensa buscando que Quirós sorprendiera entrando desde atrás o Miguel Ruiz, muy alto y potente, cazara una en el área algún balón que pudiera convertir.

En esta oportunidad, obligado por las bajas, el entrenador xerecista se vio obligado a realizar varios cambios. Barragán regresó al centro de la zaga en lugar de Kevin, Moi ocupó el lateral derecho en lugar del sancionado Rodri, Agu jugó en la derecha y Abraham fue suplente y Albertito también entró por el lesionado Carlos Álvarez.

La primera ocasión llegó a los siete minutos, cuando Quirós aprovechó un balón largo para plantarse ante Nolo, que estuvo atento y despejó el esférico como pudo. Albertito recogió el rechace y un defensa sacó la pelota cuando se colaba.

Esa jugada despertó a un descarado Chipiona, dispuesto a no perderle la cara al partido y a dar guerra a los xerecistas. De hecho, a la media hora, David Lorenzo no adelantó a su equipo de milagro. El chipionero controló un balón en largo, se plantó ante Ángel, que no calculó bien la salida por culpa del estado del césped -duro, seco y lento- y no fue capaz de resolver. Superó al guardameta azulino pero la zaga, muy segura y expeditiva durante todo el encuentro, abortó la acción.

Al igual que hace dos jornadas ante el filial del Algeciras, el Xerez se transformó en el descanso y regresó al terreno de juego con muchas más ganas y con la marcha que le faltó en el primer periodo. La intensidad ya era otra y el ritmo, también.

Abraham entró por Agu (53') y dos minutos después ya pudo abrir la lata. Nolo le aguantó muy bien y no pudo finalizar una buena cabalgada por su banda. Era el primer aviso. Los de Vargas ya comenzaban a marcar su territorio y empezaban a demostrar que querían mantener su condición de invictos como locales.

En el minuto 57 se abrió la lata. Alberto, muy atento, le puso la guinda a una buena y larga acción de ataque xerecista, que él mismo inició con una dejada a su compañero Abraham.

Con el marcador a favor, el Deportivo respiró. El encuentro se le había atragantado en exceso y no estaba resultándole nada cómodo. A partir de ese momento, lo siguió intentado porque el 1-0 era incómodo pero tiró de ese otro manual que tan bien sabe manejar por la experiencia de muchos de sus jugadores. El ritmo del juego bajó, las interrupciones fueron muchísimas y las pérdidas de tiempo también corrieron a su favor siempre.

Con la situación controlada, en el minuto 66, estuvo a punto de abrir brecha con el 2-0. Un saque de esquina muy cerrado botado por Abraham lo remató Álex de cabeza y lo tuvo que despejar Dani Castro como pudo.

Aún así, el Deportivo tuvo que esperar hasta el minuto 79 para hacer el segundo, el gol que le permitía respirar tranquilo y comenzar a saborear el séptimo triunfo de la temporada en casa. Abraham sólo tuvo que empujar al fondo de la red una falta lateral que sacó Moi y que 'Chino' Quirós tocó lo justo para la entrada del extremo.

El 2-0 mató literalmente a los de Pepichi, pero el Chipiona quería dejar alto el pabellón, nunca bajó los brazos y lo siguió intentando, aunque ya con menos confianza y con menos fuerza. La preparación física de los azulinos está en estos momentos un escalón por encima del Chipiona y de más equipos del grupo.

Tras el 2-0, el Deportivo aún se dedicó más a nadar y a guardar la ropa. Barragán, Israel y Quirós tiraron de galones y apenas se jugó. Sólo hubo tiempo para que ya, en la prolongación -el árbitro descontó casi seis minutos por los cambios y por las lesiones de dos jugadores visitantes- , Moi acortara distancias.

Hasta que el colegiado pitó el final, sufrieron más los aficionados en la grada que los futbolistas en el terreno de juego. El mal estado del campo invitaba a un error que pudiese costar caro... Al final, tres nuevos puntos que sirven para reforzar aún más si cabe la moral de un grupo que es una roca como local.

El próximo fin de semana, los de Vicente Vargas repiten en casa frente al Recreativo Portuense pero aún no tienen escenario. Quieren volver a Chapín para despedir el año ante su afición en el Municipal pero a día de hoy es más una aspiración que una posibilidad real por el estado de la resiembra y el informe emitido por los técnicos la pasada semana.

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