Helmut Newton: Perversión y belleza | Movistar+ y Filmin Contra el arte y el buen gusto

Helmut Newton (1920-2004). Helmut Newton (1920-2004).

Helmut Newton (1920-2004).

Dos conceptos están proscritos en el decálogo estético de Helmut Newton: arte y buen gusto. También esa idea de que la fotografía revela el alma del modelo. El fotógrafo alemán hizo de la provocación, la teatralidad y el exceso, de sus mujeres fuertes y erotizadas y de los coqueteos con la ambigüedad del mensaje una marca de éxito y prestigio que, en los tiempos de la liberación sexual y el dinero a espuertas en la publicidad y la fotografía de moda, lo convirtieron en el más famoso y cotizado de los profesionales de la cámara.

Herederas de cierta tradición expresionista, sus imágenes en blanco y negro de fuerte contraste, grano visible y escenificaciones complejas e impactantes, objetivaron un imaginario arraigado en la trastienda psicológica de un hijo del nazismo escapado pronto a un mundo sin fronteras y con una necesidad de reinvención constante.

Este documental, que no es el primero sobre Newton (Berlín, 1920- Los Ángeles, 2004) pero sí el más completo y el que más se acerca a su personalidad más escondida, intenta sacar a la luz las contradicciones y debates en los que se ha movido siempre la apreciación de su obra y su persona, unas contradicciones que nos hablan de sexismo y misoginia (Sontag), de cuerpos perfectos y poderosos de reminiscencias arias o de la materialización de fantasías heteropatriarcales a partir de sus propias palabras y comentarios, de los testimonios de las que fueran sus modelos y cómplices (de Charlotte Rampling a Grace Jones pasando por Marianne Faithfull, Hanna Schygulla o Isabella Rossellini) o los de sus editores y colaboradores, entre los que su propia mujer, June Newton, emerge como una figura clave en el diseño y dirección de su trabajo y la única que, de alguna manera, se ofreció como modelo sin máscara ni disfraz delante de su objetivo.      

Voyeur profesional, como él mismo se definía, aún hoy centro de debate sobre la representación del cuerpo y la sexualidad femeninos, le corresponde al espectador discernir si Newton era un provocador a precio de oro o un buscador de nuevos caminos de belleza a partir de sus propias fantasías reprimidas. Posiblemente fuera ambas cosas.