Jerez

Las dos familias desalojadas en La Constancia ya están en sus casas

  • Urbanismo concluye que existen "suficientes garantías de seguridad" para ser habitadas

Una de las vecinas que fue desalojada, colgando ayer la ropa en su piso.

Una de las vecinas que fue desalojada, colgando ayer la ropa en su piso. / pascual

Las dos familias que fueron desalojadas el pasado día 27 de enero de sus pisos en el bloque 3 de la calle Manuel Rodríguez Manolete, de la barriada de La Constancia, pudieron regresar ayer a sus viviendas, después de que el informe elaborado por el área de Urbanismo haya determinado que existen "suficientes garantías de seguridad" para que las dos viviendas sean habitadas. En cuanto el Ayuntamiento informó a las familias afectadas de esta circunstancia, los vecinos desalojados volvieron a sus viviendas, situadas en el último piso del bloque, que ya tenía alguna grieta y que sufrió ese día el desprendimiento de parte de la cornisa.

El informe técnico ha sido elaborado a partir de la toma de datos procedentes de las inspecciones en las viviendas afectadas y en la cubierta del edificio, y también del resultado de las catas llevadas a cabo días atrás para conocer el estado de las fisuras en una de las viviendas afectadas; asimismo, se ha tenido en cuenta el contenido y la valoración de otros informes realizados por técnicos de la Junta de Andalucía sobre el inmueble en cuestión.

El teniente de alcaldesa de Urbanismo, Dinamización Cultural, Patrimonio y Seguridad, Francisco Camas, señaló ayer que "hemos querido obtener datos fiables e información lo más contrastada posible sobre el bloque con el fin de adoptar las medidas oportunas acorde con las conclusiones obtenidas, y siempre garantizando la seguridad de las familias". Agregó que los desalojos se producen siempre "como medida preventiva hasta que se haga un estudio exhaustivo del inmueble, lo que conlleva un proceso técnico y administrativo que debemos seguir y respetar para hacer las bien las cosas y garantizar la seguridad de las personas". El pasado viernes se llevaron a cabo desde el Área de Infraestructuras trabajos de tapado de las catas realizadas.

A raíz del desalojo, el Ayuntamiento ofreció un hotel a las dos familias, como alojamiento alternativo, aunque sólo una de ellas aceptó, ya que la otra se trasladó al domicilio de unos familiares. El presidente de la asociación de vecinos, Francisco Flores, manifestó que confía en que el Ayuntamiento facilite a la asociación el informe urbanístico que se ha realizado "porque nos gustaría compararlo con el que ya existe de hace varios años y donde dice que el bloque tiene graves daños estructurales".

Flores insistió en reclamar a la Junta que acometa de una vez las obras de rehabilitación en los últimos cuatro bloques que se comprometió, al mismo tiempo que indicó que los vecinos no van a renunciar tampoco a los acuerdos firmados en 2009, unos convenios que -temen- la Junta quiera dejar en papel mojado. Al mismo tiempo exigió del Defensor del Pueblo Andaluz una mayor implicación con la barriada. "No se puede abrir un expediente de queja, trasladárselo a la Junta y lavarse las manos. Eso es muy fácil, tiene que presionar a la Junta para que cumpla con los acuerdos". Flores señaló que están pendientes de que el Obispado autorice el uso de los locales de la parroquia de Fátima para convocar una asamblea en la que se decidirán las medidas a adoptar, entre ellas la propuesta de llenar de paños negros la barriada, como protesta por la inacción de la Junta en la rehabilitación de estos bloques.

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