Jerez

Los regantes tendrán un anticipo del dinero para reparar 'Las Majadillas'

  • Seiasa, propietaria de la subestación eléctrica calcinada el martes, autoriza a la aseguradora el adelanto del 75% del arreglo

  • El viernes hay prevista una reunión técnica para cerrar flecos

"Aunque no hay que lamentar daños personales, sólo materiales, la tragedia sigue y puede tener alcance social sobre los 1.700 o 1.800 agricultores que tienen que regar porque empiezan los cultivos de verano". El delegado territorial de Agricultura, José Manuel Miranda, resumió ayer en estas palabras la incertidumbre que se cierne sobre los regantes del Guadalcacín tras el incendio que asoló el martes la subestación eléctrica de 'Las Majadillas', instalación de la que se nutren las siete estaciones de bombeo que surten de agua a las 11.500 hectáreas de la principal zona regable de la provincia.

En declaraciones a los medios de comunicación durante su visita a las instalaciones, en la que estuvo acompañado por el presidente de la comunidad de regantes del Guadalcacín, Jacinto Carrasco, el delegado reclamó la máxima diligencia a los técnicos de la aseguradora y de Seiasa (Sociedad Estatal de Infraestructuras Agrarias), propietaria de la subestación, para su puesta en servicio tras quedar inutilizada al caer unos cables sobre el transformador y otros elementos fundamentales de la instalación que quedaron "completamente calcinados" tras el suceso.

El llamamiento tuvo respuesta a última hora de la tarde de ayer por parte de Seiasa, cuyo presidente tranquilizó al responsable de los regantes al comunicarle que la sociedad estatal autorizará a la compañía aseguradora el adelanto del 75% del coste de la reparación de la subestación para que la comunidad del Guadalcacín se haga cargo de contratar la ejecución de los trabajos necesarios.

Y el viernes se reunirán los técnicos de las tres partes, regantes, Seiasa y aseguradora, con vistas a cerrar un acuerdo que permita iniciar los trabajos a la mayor celeridad una vez estén listos los informes sobre el alcance y las causas del incendio.

Los regantes advirtieron por la mañana que si en el plazo máximo de mes y medio no se subsana el problema las pérdidas podían ser irreparables, pues si bien ayer mismo se arbitraron medidas para llevar el agua a las dos mil hectáreas que hay sembradas en la actualidad a través de generadores, la única forma de garantizar el suministro cuando las siembras de los cultivos de verano se extiendan a las 11.500 hectáreas de superficie de la zona regable sería con la puesta en marcha de nuevo de 'Las Majadillas'.

"No hay otra alternativa", indicó Jacinto Carrasco antes de conocer que las gestiones realizadas por Seiasa darían sus frutos y después de alertar de que, a diferencia de lo ocurrido en agosto de 2016 en el anterior suceso en la misma subestación, cuando los regantes adelantaron el dinero, ahora "la comunidad no tiene pulmón económico para afrontar el arreglo".

En aquella ocasión, el seguro tardó año y medio en reembolsar los 200.000 euros que la comunidad del Guadalcacín anticipó para sufragar la reparación, pero ahora, Carrasco aseguró que la comunidad no está en condiciones de afrontar el coste de la reparación, que según sus cálculos, podría dispararse hasta los 800.000 euros a causa de los graves daños del incendio.

El presidente de los regantes del Guadalcacín mostró su satisfacción, de momento, por la respuesta ofrecida en las últimas horas tanto por la compañía aseguradora como por Seiasa, de la que ayer por la tarde se trasladaron técnicos desde Madrid para estudiar las causas del incendio y valorar los daños.

Ahora bien, Carrasco aseguró que, con independencia del arreglo de la instalación, la comunidad pedirá explicaciones por la repetición de sucesos en la subestación para, si se descarta que sean causas fortuitas, reclamar una solución definitiva y alternativas para el riego.

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