Motociclismo

Moto Club Jerezano: más que un club

  • La entidad, propulsora de la afición a las motos en la ciudad e impulsora del Circuito de Jerez, mantiene el espíritu y las inquietudes de sus primeros años de vida

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Después de casi 70 años de vida, el Moto Club Jerezano se enorgullece de mantener el espíritu y las inquietudes de mediados del siglo pasado, cuando apasionados de las motos como Paco Pacheco, Pepe Torrent y José García Cauqui, entre otros, dieron forma a su pasión creando el Moto Club, que desde entonces encauza una pasión que ya había arraigado en la ciudad y que crecía desde Valdelagrana, escenario de las primeras carreras organizadas por el Moto Club Jerezano, a La Constancia.

"Yo estuve con Paco Pacheco al principio -explica Antonio Rosado, presidente del Moto Club Jerezano-, tenía unos 12 años y ayudaba a poner pacas de paja en la primera carrera que se hizo en en la avenida, a la altura del Consejo Regulador y hasta la plaza del Caballo, era un óvalo casi perfecto". Era 1958; "esa era la primera que se hizo aquí, antes en Valdelagrana se habían hecho dos, una gincana", explica José María Lobatón, secretario de la entidad, que apuntilla que "siempre ha sido trofeo de la Merced y en torno a la festividad; primero empezó como Premio de la Merced y luego se puso Premio Internacional Nuestra Señora de la Merced".

De 1958 a 1968 se corrió en La Constancia, de donde se pasó al Polígono de San Benito desde el 28 septiembre de 1969 hasta primeros de octubre de 1972;y luego, en El Portal desde 1973 hasta 1981 con la interrupción de 1978, cuando no hubo carreras.

El triángulo formado por La Constancia, San Benito y El Portal es el germen que acaba culminando en el Circuito de Jerez, "que es cuando Pedro Pacheco dijo aquella frase de que en Jerez no se correría más en un circuito urbano, que lo próximo se correría en el Circuito de Jerez". Las medidas de seguridad, cada vez más estrictas, sellan el adiós a las carreras en El Portal.

“Mira por dónde, el último año que se corre en el Jarama vamos Antonio Moreno -actual vicepresidente- y yo en moto para allá con Paco Pacheco, estuvimos en la torre de autoridades viendo el último Gran Premio que se hizo en el Jarama. Allí en medio, al señor Pedro Pacheco le preguntaron que qué le parecía el circuito del Jarama y ni lo pensó, dijo que aquello era una mierda. Nos quedamos a cuadros; a todo esto, delante estaba el presidente de la Federación Internacional, los gestores del Jarama y Mercedes Milá, periodista, que dudó que en Jerez se fuera a hacer un circuito cuando Paco Pacheco ya lo había intentado, Pedro dijo que lo iba a hacer y le dijo a Mercedes Milá que tenía que ir a la inauguración".

Dicho y hecho y manos a la obra, el Moto Club Jerezano también participó en la creación del circuito permanente de velocidad. José María Lobatón explica que "la localización del circuito estuvo condicionada por dos factores: la Venta La Cueva y los terrenos de Los Garciagos cedidos para unas carreras de autocross donde participaban Citroën 2 caballos". El presidente prosigue añadiendo que "cuando ya se movía la cosa y se iba a hacer el circuito, don Francisco Pacheco y un servidor nos íbamos en pleno agosto con un palo muy grande por el medio de los cardos borriqueros que había donde está el circuito ahora, a ver por dónde se podría hacer el trazado del circuito. Nos fuimos como 20 veces, ahora por aquí ahora por allí, hasta que le dimos una figura determinada, que después vino el arquitecto Rossi y varió apenas dos curvas".

Antonio Moreno desvela un detalle y es que "ese circuito se diseñó más para la Fórmula 1; se hizo una simulación con un Williams y cuando se empezó a correr aquí en moto se dieron cuenta que los muros no cumplían las medidas de seguridad, hubo que hacer las primeras modificaciones y retranquear los muros porque estaba pensado para la Fórmula 1".

Con el Circuito en funcionamiento, el Moto Club Jerezano siguió teniendo un papel protagonista porque "las federaciones asignan las carreras a un moto club; la primera la hicimos nosotros, la organizamos nosotros. Luego ya el protagonismo lo querían ellos y se creó para esto el Club del Motor Circuito de Jerez que existe solo con el nombre para los trámites y para que la Federación le asigne las carreras", explica Antonio Moreno, que apunta que entonces, "en nuestra sede hicimos cursos de cronometradores y demás, se puso en valor la gestión, que empezamos a llevar nosotros, y cuando estaba todo hecho, todo montado, todo en orden y todo fantástico, tomaron las riendas ellos porque decían que ya había tomado otra dimensión".

"Por supuesto", todo este trabajo del Moto Club Jerezano en los primeros años de vida del Circuito era "gratis: los campeonatos de Andalucía, carreras RD, copas de promoción y otras... la gente iba de forma altruista, comisarios de pista... A veces Joaquín, de La Cueva, llevaba bocadillos pero todo el mundo iba a trabajar gratis, por amor al arte".

Lobatón subraya que "el nivel que dábamos era el ser nombrado el mejor Gran Premio del Mundial", y Antonio Rosado recuerda que en los primeros años del trazado, montando toda la infraestructura, "ahí estaban Antonio Puerto, del Automóvil Club Jerez que también estaba integrado en el mundillo de la moto, como Tomás Rivero, que sí era fundador;además de Paco Pacheco, los hermanos López Cepero" y luego miembros del Moto Club Jerezano que competían en carreras como El Gordo del Agarrado, Pepe Torrent, Antonio Hurtado, Ricardo Cantador...

Como cualquier motoclub, el Jerezano programa salidas continuas y todos los sábados hay rutas moteras para disfrutar de la pasión por las dos ruedas, además de reuniones en la Bodeguita de Jesús, que es socio del Moto Club Jerezano y un perfecto anfitrión en su negocio de La Canaleja, un auténtico lujo de sede para el club jerezano como se aprecia en la imagen. Como cualquier motoclub, el Jerezano programa salidas continuas y todos los sábados hay rutas moteras para disfrutar de la pasión por las dos ruedas, además de reuniones en la Bodeguita de Jesús, que es socio del Moto Club Jerezano y un perfecto anfitrión en su negocio de La Canaleja, un auténtico lujo de sede para el club jerezano como se aprecia en la imagen.

Como cualquier motoclub, el Jerezano programa salidas continuas y todos los sábados hay rutas moteras para disfrutar de la pasión por las dos ruedas, además de reuniones en la Bodeguita de Jesús, que es socio del Moto Club Jerezano y un perfecto anfitrión en su negocio de La Canaleja, un auténtico lujo de sede para el club jerezano como se aprecia en la imagen.

El Moto Club Jerezano tiene en la actualidad alrededor de medio centenar de asociados

"Aquí en Jerez había una gran afición -destaca Antonio Rosado- y estaba muy bien complementada porque Paco Pacheco se dedicaba cuando acababa el Mundial de 500cc a contactar con los pilotos, negociaba y los traía aquí. De ahí nació el Premio Internacional de La Merced. Los pilotos venían cobrando, pero la carrera cogió nombre, era cuando acababa la temporada, el Mundial. Ahí el que más puso de su parte fue Ángel Nieto", "y esa fue la semilla del Circuito de Jerez" apostilla Antonio Moreno, y el presidente reitera que "la gente que estábamos en el Moto Club jerezano de alguna manera pasamos al Circuito de Jerez pero por una serie de circunstancias muy especiales ellos dijeron hasta aquí hemos llegado, esto es nuevo todo y tiene que haber otro tipo de organización".

Y esa inquietud y ese espíritu emprendedor que tuvo el Moto Club Jerezano en sus inicios, con las carreras urbanas, y luego impulsando al Circuito de Jerez en su arranque no se ha perdido sino todo lo contrario: se apuesta fuerte por recuperar el Premio Internacional Nuestra Señora de la Merced, y la intención es que sea una carrera urbana de motos clásicas y en un circuito por la zona de la explanada de la Feria y Chapín.

Otro de los proyectos que el Moto Club Jerezano quiere impulsar a través de la Federación Unión de Motoclubes Jerezanos y el Consejo Local del Motor es una concentración internacional, para lo que ya se ha estado recabando información de las dos grandes concentraciones de la península, la Pingüinos de Valladolid y la portuguesa de Faro.

Y no acaban ahí los proyectos aunque el problema es que las cosas de palacio van despacio: de cara al Gran Premio se pensó en hacer exhibiciones en la avenida como antes pero sin jaula, con gradas y pilotos profesionales "pero te topas con las licencias de Urbanismo y la seguridad", cuando "ves la organización de los Pingüinos, lo que hacen dentro del pueblo... Eso mismo se podría hacer pero aquí en Jerez, para hacer una llegada de 3.000 motos a la avenida, ves los imponderables de la Gerencia de Urbanismo y es que te vienes abajo. Teníamos la exposición de clásicas y el mercadillo motero y cortan la caravana... Si tú eres de Jerez das la vuelta pero si vienes de fuera no sabes cómo llegar al otro lado de la ciudad".

El lamento es la falta de facilidades para promover actividades paralelas a las carreras "pero en Semana Santa cortas la ciudad en dos, y en Feria cortas la avenida y tanto una cosa como otra no desmerece lo que hacemos nosotros con las motos, que además es gratis y le estamos dando contenido a Jerez para que la gente se quede aquí y después nos quejamos de que se vaya la gente fuera". Antonio Moreno recuerda que "se cerró el centro de la ciudad y eso es muy difícil de recuperar, si vienes un año y no te dejan entrar te vas a otro sitio y si ahí estás bien, el año siguiente ya vas directamente allí".

Y es que para el Moto Club Jerezano, el Gran Premio es el plato fuerte anual: "Nosotros lo que hacemos es adornarlo por fuera y lo que intentamos distintos clubes de la Federación Unión de Moto Clubes Jerezanos al que nosotros pertenecemos es programar actividades relacionadas con el Gran Premio para atender a esta gente, a los moteros que vengan de fuera, para darle contenido en la ciudad y que la gente no se vaya fuera".

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