PREGÓN SEMANA SANTA DE PUERTO REAL

Luis Rivero abrió una semana para “amarla”

  • La Banda Virgen de la Estrella abrió el acto con un concierto de marchas

  • El pregonero tuvo palabras para todas las hermandades y cofradías de la Villa

Con un concierto de marchas, a cargo de la Banda de Música ‘Virgen de la Estrella’, comenzaba en el Teatro Principal el pregón de la Semana Santa 2019, que ofreció el cofrade gaditano, Luis Manuel Rivero Ramos.

Antonio Jesús Chanivet Sanz, quien hace unas semanas ofreció el Pregón del Costalero, fue el responsable de presentar el pregonero, destacando de él su faceta cofrade, profesional, e incluso carnavalesca. “Luis, siéntete en casa. Puerto Real es un pueblo agradecido y en el corazón de todos mis paisanos quedarán marcadas tus palabras”, dijo antes de cederla la palabra en “el atril de los sueños”.

El pregonero aparecía entonces en el escenario del Principal, tras un atril adornado con una palma, y ante un telón negro con el Repostero del Consejo de Hermandades y Cofradías, y la cruz de guía de la Hermandad de la Borriquita. “Solo hay que quererla, sentirla y amarla. No busquemos excusas en supuestos enemigos que la quieren destruir, si desde dentro no sabemos cuidarla”. Así comenzaba Rivero su pregón, con una sentida defensa de la Semana Santa, con un mensaje para los cofrades, a quienes invitó a que la valoren y aprecien.

El pregonero, que dijo saber bien lo que es “empezar de cero” en el mundo de las cofradías, habló de la particular víspera de la Semana de Pasión en la Villa, que se vive con “la ilusión de quienes sueñan formar parte de la Semana Santa como cofradía de penitencia”, haciendo referencia a la Agrupación Parroquial del Cristo del Amor, de la barriada Río San Pedro, que saldrá a la calle el próximo Sábado de Pasión.

Y tras hablar de quienes aspiran convertirse en hermandad, se centró en las dos últimas en incorporarse: la Hermandad del Medinaceli y la Hermandad del Ecce Homo, que este año procesionará por primera vez como Hermandad. “Miércoles Santo de sueño, 17 de abril en la historia, para mayor honor y gloria, del cofrade puertorrealeño”.

El pregón tuvo un momento destacado cuando apareció en el escenario María Jesús Delgado, esposa del pregonero. A modo de entrevista explicó cómo fue su experiencia como modelo para el imaginero Luis González Rey, cuando realizaba la talla de María Magdalena de la Hermandad de Los Dolores. Y a través de María Magdalena, el pregonero se centró en la hermandad del Lunes Santo puertorrealeño. “Consuelo para María que le arrebatan su hijo. Y el aire trae consigo la esencia de la Bahía. Misericordia en sus dolores, dolores de misericordia”, pregonó arrancando el aplauso del público.

Luis Rivero, docente de profesión, no pasó por alto a las escuelas religiosas como el Colegio La Salle, un centro que acoge a la Hermandad de La Borriquita. La cofradía, que cumple en este 2019 su 75 aniversario, recibió del pregonero una felicitación a través de sus versos.

Los jóvenes cofrades, a quienes pidió que no tengan prisa, o las mujeres, a través de La Roldana, autora de la imagen de la Virgen de la Soledad, también tuvieron protagonismo en el pregón de Rivero Ramos. Las palabras dedicadas a la virgen del Viernes Santo sirvieron como pie a Lola Vega, para interpretar una bonita pieza musical, con la guitarra de Paco Alcántara y el contrabajo de Antonio Nieto.

Tras ello, Rivero se remontó al siglo XVI, al inicio de la historia de las hermandades en Cádiz, señalando a la Hermandad de la Vera-Cruz, la más antigua de la diócesis de Cádiz y Ceuta. Regaló versos a la Virgen de la Amargura, que acompasó con sus nudillos al compás de las alegrías.

Otra pincelada musical vino poco después, cuando el pregonero se arranco con un dulce canto dedicado al Nazareno, a quien señaló como responsable de que estuviese pregonando la Semana Santa de la Villa. “Señor de los cielos, Señor de esta Villa, mi canto te entrego, Jesús Nazareno, te entrego mi vida”.

Rivero estuvo a la altura de lo que de él se esperaba. Y tal y como ya vaticinó el presentador del pregón, puso el corazón en cada palabra, en el que fue su primer pregón de la Semana Santa. “Otro pregón que se entierra porque en la fe resucita, y a los pies del Nazareno muere mi verso y mi voz, y en un sueño costalero, pararse ahí. Ahí quedó”.

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