Treinta y seis días exiliados dentro de las casas. En estos momentos de incertidumbre y confusión ante un futuro incierto a corto plazo. En el que nos rodean las malas noticias diarias con unos gobernantes en tela de juicio por su gestión ante la pandemia. Con una contabilidad oculta en la que no sabemos si hay veinte mil o cuarenta mil personas fallecidas, más bien cuarenta mil. Cuarenta mil familias destrozadas a día de hoy y seguimos sin ver el final del túnel.

Falta todavía contabilizar personas que han fallecido solas en sus casas y no tienen familia que las estén reclamando. Es fácil e injusto criticar por criticar al Gobierno en esta extrema situación, pero ahí tenemos los números. Somos de los que peor salimos parados. Casualmente ante una posible gestión deficiente del Gobierno el resultado es igual a un mayor número de fallecidos.

No hay una mesa de consenso necesaria formada por el Gobierno pero también por diferentes agentes y especialistas aptos para esta crisis. ¿Dónde está la voz de la oposición? ¿ y la de tantas empresas que han demostrado su capacidad, voluntad y ayuda? No me digáis que los tantísimos fallecidos son por el componente genético de los españoles.

En este sentido, Grecia es un buen ejemplo a la hora de combatir y gestionar la pandemia aún cuando tiene peor sistema sanitario que el nuestro. ¿Y los test? En Alemania, por poner otro ejemplo, están haciendo doscientos mil diarios a la población. Qué casualidad que tiene mucha menos incidencia la pandemia en aquel país. Aquí, en contraposición, no tenemos test pero sí máxima preocupación por controlar los medios y los bulos que circulan por las redes… y ‘Fuentebravia’….

No es justo que circulen noticias falsas contra el Gobierno –aprovechando el tirón- pero tampoco es justo el coste que estamos pagando por ausencia de gestión “justo a tiempo”. No sabemos todavía si las mascarillas y los respiradores son buenos o ‘tuneados’. Así las cosas, surgen las adversidades para los confinados ciudadanos.

Hemos demostrado con responsabilidad y disciplina quedándonos en casa que somos capaces de aguantar el tirón y ayudar a los demás. Jerez es un ejemplo admirable de ello. Incluso no hemos perdido el sentido del humor como acto saludable para nuestras mentes. Son momentos de desánimo pero también lo son de oportunidad de crecimiento personal. Estamos ante un reto muy difícil ‘empero’ no insalvable.

El doctor Luis Rojas Marcos es uno de los grandes especialistas que ha analizado y escrito sobre cómo actuar ante la adversidad. En momentos difíciles necesitamos mecanismos para resistir. Para recobrar el momento en el que estábamos antes de esta mala situación y la ‘resiliencia’ es un instrumento natural para combatir esta situación. Superar la adversidad no es una circunstancia extraordinaria.

“El mundo está lleno de sufrimiento, pero rebosa de personas que lo han vencido y en su lucha descubrieron algo valioso” (Hellen Keller). Ortega y Gasset nos decía que la vida es futuro. La vida son planes, retos, objetivos. Sí, objetivos incluso en momentos adversos. Esta coyuntura supone una gran limitación pero a su vez una gran ocasión y vaya ud condió.

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