Jerez

Un libro profundiza en la 'nueva fecha' de la conquista de Jerez

  • Borrego Soto asegura en su investigación que la entrada de Alfonso X fue a finales de 1267

Un momento de la presentación del libro de Borrego Soto (c). Un momento de la presentación del libro de Borrego Soto (c).

Un momento de la presentación del libro de Borrego Soto (c).

En la búsqueda de la verdadera fecha de la conquista de la ciudad andalusí de Jerez por Alfonso X el Sabio, las investigaciones del historiador jerezano Miguel Ángel Borrego nunca dejan indiferente. Ahora, acaba de publicar un libro sobre dicho asunto, 'La Revuelta Mudéjar y la conquista cristiana de Jerez (1261-1267)'. (Colección A de al-Andalus, nº 3. PeripeciasLibros), que se presentó días atrás en 'NoSoloJerez' por el director de PeripeciasLibros, Juan Félix Bellido, y el arqueólogo y director del Museo de Villamartín, José María Gutiérrez. Un título "esperado", según algunos expertos, "por las novedades que en él se vierten acerca de los antecedentes, causas y desarrollo de la revuelta mudéjar" que llevaron a una guerra de tres años entre Castilla y Granada que concluyó tras el llamado pacto de Benzaide, firmado en la actual Alcalá La Real (Jaén) en el verano de 1267 y que incluyó, entre sus cláusulas, la entrega de Jerez a Castilla.

Como el mismo autor plantea, tras la conquista de Sevilla, el reino taifa del wazir Abu Amr Ibn Abi Jalid, que abarcaba la amplia y próspera comarca del valle del Guadalete, con epicentro en la ciudad de Jerez, se convirtió en el objetivo principal de Fernando III y, posteriormente, de su hijo Alfonso X, para sus pretensiones en el norte de África. Lo que en un principio parecía una maniobra sencilla culminó, en la primavera de 1264, con la llamada revuelta de los mudéjares que permanecían bajo soberanía de Castilla hasta ese momento. El levantamiento, orquestado por el rey nazarí de Granada con el apoyo de fuerzas meriníes llegadas desde el norte de África, se convirtió en una auténtica guerra que se prolongaría tres largos años y que tuvo como focos principales las distantes ciudades y comarcas de Jerez y Murcia.

Borrego rompe así "un sostenido tópico" y corrige lo que la historiografía local sigue manteniendo "que la recuperación de Jerez y el valle del Guadalete aconteció en octubre de 1264, apenas unos meses después de iniciado el levantamiento". "Esta última y errónea datación -añade- establecida hace varias centurias a partir de los anacronismos de la Crónica de Alfonso X, y de una equivocada adscripción de la celebración del día de San Dionisio Areopagita, patrón de la ciudad, presenta importantes lagunas y dificultades para su corroboración documental, pues se basa, en la mayoría de los casos, en relatos populares que los textos se han encargado de presentar, sin rigor científico alguno, como verdaderos. Del mismo modo, los primeros textos relacionados con la conquista y repoblación de Jerez y su comarca de los que conocemos su original o reproducción, son de noviembre de 1267. Todos ellos contradicen las pruebas que se han venido esgrimiendo a lo largo de los siglos para justificar la toma de Jerez por los cristianos en octubre del año 1264". Tras la conquista de toda esta región y la expulsión de su población musulmana, los continuos intentos de nazaríes y meriníes por hacerse de nuevo con el control de la misma "hicieron de Jerez un enclave hostil y difícil de repoblar. Lo más apremiante fue, en un principio, garantizar la seguridad de la zona y la de sus primeros habitantes, lo que explica la presencia de Alfonso X en Jerez entre octubre de 1267 y junio de 1268 organizando la repoblación y su defensa, para que la ciudad no volviera a manos del islam".

Según el investigador, "era necesario un estudio en profundidad de las fuentes árabes y castellanas para reconstruir, de un modo preciso, el proceso histórico conocido como revuelta mudéjar". Borrego Soto cree que sólo "debemos reconocer como revuelta mudéjar, con todas las reservas que la expresión permite, al estallido inicial de las hostilidades que, en 1264, llevaron a Castilla y Granada a una guerra de tres años de duración". Su último trabajo se ha centrado en uno de los focos principales de la rebelión, la ciudad de Jerez y su comarca, fundamentales para entender el origen, desarrollo y desenlace de la contienda.

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