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Piqué, un diamante pulido

  • Tras su paso por la Premier, el central se ha asentado tanto en el Barça como en la selección · Del Bosque lo tiene como un referente por su liderazgo y sus goles

Apareció Gerard Piqué y no sólo el Barcelona encontró solución a sus problemas en defensa, sino que la selección española de fútbol también celebra la irrupción de un jugador muy joven llamado a ser uno de los líderes indiscutibles durante muchos años.

Piqué, de 22 años, es hoy el central titular indiscutible de los dos campeones de Europa, el Barcelona en clubes y la selección española por naciones. Y su progresión sigue llenando de asombro a los analistas, que lo ven como la "versión moderna de Beckenbauer", el legendario central alemán.

El zaguero catalán es una de las inversiones más rentables realizadas por el Barcelona en la última década. Formado en las categorías inferiores del equipo azulgrana, en 2004 fichó por el Manchester United y dos años después actuó en el Zaragoza, donde formó una gran pareja junto al argentino Gabriel Milito. Se convirtieron en la sensación de la temporada.

En 2007 regresó al Manchester United, pero tampoco logró asentarse en el equipo inglés, que lo vendió la pasada temporada al Barcelona por cinco millones de euros. Pocos meses tardó el Manchester United en comprobar que su operación fue verdaderamente ruinosa.

Porque Piqué fue uno de los grandes artífices del famoso triplete (Liga española, Copa del Rey y Liga de Campeones) firmado por el Barcelona la pasada temporada. No sólo se afianzó en la titularidad del equipo, sino que demostró alma de líder, impropio de un futbolista de su edad.

Lo mismo sucede en la selección española, donde Vicente del Bosque, su técnico, le tiene como uno de sus favoritos. Además, en la roja se ha destapado como un sorprendente goleador, contando tres tantos en sus nueve partidos internacionales, dato que no deja de ser inusual para una demarcación tan retrasada como la suya.

"Cuando sale bien es bonito que un central se incorpore al ataque y pueda meter un gol. No siempre el gol es cosa de delanteros", dijo con cierta modestia en una comparecencia de prensa realizada al término del entrenamiento de ayer.

Su compromiso con la selección va más allá de su inclinación política hacia el nacionalismo catalán, que nunca ocultó. De esta manera, sus compañeros del Barcelona le suelen cantar "¡Piqué español!" en tono de broma cada vez que acude con la selección.

Pero hace tiempo que en torno al equipo de España no se habla de temas nacionalistas, un debate que fue muy habitual no hace mucho tiempo, cuando las explicaciones a los fracasos deportivos se buscaban tanto dentro como fuera del campo, extremo que llegó a enrarecer el ambiente de los futbolistas seleccionados.

Desde la brillante victoria en la Eurocopa de 2008, la comunión entre equipo e hinchada es absoluta y la polémica no es compañera habitual de las convocatorias. Piqué es un amante de las bromas y del buen humor, y por eso no le cuesta ganarse el afecto de sus compañeros, tanto del Barcelona como del Real Madrid como del resto de equipos que aportan jugadores a la selección de Del Bosque.

Además, el zaguero blaugrana mantiene un perfil modesto. "Un hombre no hace un equipo", opinó en referencia al valor de la selección y su papel en el grupo. Piqué disfruta de su profesión y de su juventud. Es un diamante ya pulido que ahora disfrutan tanto el Barcelona como la selección española.

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