Psicólogo canino en Jerez Miguel Ángel, 'el amigo de los perros'

  • Este psicólogo canino subraya que la mejor forma de educar a un perro es "a través de la energía, el lenguaje corporal y el equilibrio mental; jamás se les debe hacer daño"

Miguel Ángel Morales y 'Killo', días atrás. Miguel Ángel Morales y 'Killo', días atrás.

Miguel Ángel Morales y 'Killo', días atrás. / Miguel Ángel González

A Miguel Ángel Morales la pasión por los animales le viene de familia. A los cinco años dejó su Cuba natal y con sus padres se instaló en Güéjar Sierra, localidad en la que vivía su abuelo materno. "Mi familia no estaba bien económicamente y nos vinimos a España, yo tendría unos cinco años. Mi abuelo me inculcó el respeto y el amor por los animales. Me contaba secretos a voces, porque me decía 'vente conmigo, que te voy a enseñar una cosa'. Al final un día le acompañé y me enseñó una manada de lobos y fue amor a primera vista", relata Morales.

"Cuando me empecé a interesar por la formación en adiestramiento, no me gustó lo que leía en España ni en Europa, había cosas muy bruscas. Llegó a mí la carrera de 'Psicología animal', una formación de cinco años, así que tras ahorrar dinero con un negocio propio, me fui a EEUU a punto de cumplir 19 años", cuenta el profesional.

"En EEUU conocí a César Millán, somos amigos, se llevó una galga cuando grabó en Somosierra", subraya el psicólogo canino, al quien ya le llaman 'el amigo de los perros'. "Nosotros somos la fuente del estrés, de la frustración, de la depresión de los animales. Gracias a mi formación puedo trabajar con perros, caballos, gatos... Pero me especialicé en caninos. Aunque también he tenido buenos resultados con caballos con depresión", reconoce.

"Yo siempre pregunto: ¿quieres a un niño adiestrado o educado? Si quiero un perro adiestrado se lo llevo a un adiestrador y lo que consigo es provocarle obsesión. ¿Cómo? Voy con premios físicos. Con el adiestramiento, mientras haya premios el perro obedece, después no respeta", describe Morales frente a otras técnicas para que las mascotas mejoren su comportamiento.

"La psicología es energía, lenguaje corporal y equilibrio mental. Utilizo unas correas que coloco justamente detrás de las orejas, porque ahí tienen un hueco y no quiero que pegarle tirones. Yo doy unos toques de atención, entre las patas traseras, pero jamás se le debe hacer daño", describe este especialista en conducta animal.

"Cuando voy a hacer terapia siempre le digo a los dueños que disfrute de su perro, porque así el perro disfrutará de su líder. Debe respetarlo por ser su líder, no por ser el humano que le da de comer o que le pasea. Nosotros debemos ser un energía equilibrada y siempre una figura a seguir", añade Morales.

El psicólogo canino describe cómo actuar en una de las situaciones más 'incómodas' que le trasladan sus clientes: "Cuando se plantea una situación complicada porque a lo mejor viene otro perro y el tuyo comienza a dar tirones, nunca hay que perder los nervios, eso no ayuda. Yo aconsejo facilitar el trabajo a los perros ¿cómo? Les dejamos que se huelan y seguramente se irán cada uno por su lado. Pero si ve que nosotros tenemos tensión, él cree que el otro perro es un peligro".

El conocido humorista Manolo Mármol conoce bien el trabajo de Morales. El psicólogo canino le está ayudando a educar a 'Killo', un precioso pastor alemán: "Mi perro estuvo antes adiestrado pero la diferencia es de la noche y el día. El cambio a mejor con Miguel es radical. Tratamos a los perros como si fueran personas y nos equivocamos. Los mayores errores los cometemos nosotros. Ahora cuando salgo al parque disfruto con 'Killo', antes era un estrés".

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