Repaso de los rodajes en Jerez desde 1917 Luces, cámaras ¡y Jerez!

  • Desde que en 1917 se rodara en Jerez ‘La España trágica’, una treintena de largometrajes han tomado la ciudad como plató

  • Sharon Stone y Sean Connery estuvieron en la ciudad

Sharon Stone rodó una escena sobre el piano de Manuel Domecq Zurita y el director ruso Serguéi Bodrov se quedó alucinado al escuchar una saeta a la Virgen María Santísima del Desamparo por la calle Las Cabezas de recogida hacia Santiago.

Jerez ha sido escenario de unos 30 largometrajes desde 1917 a la actualidad, y en este camino entre cámaras y focos, ha habido grandes éxitos y algunas desilusiones. El investigador y articulista de Diario de Jerez, José Luis Jiménez, recorre la filmografía jerezana, que comenzó con La España trágica como una película de ficción rodada en La Cartuja.

“En los años 20 hay películas que se van rodando de época muda. En la posguerra se empiezan a hacer película en las que Jerez, por sus características y por tener un patrimonio histórico con ese espíritu del 19, sirven para escenas, por ejemplo, de los bandoleros”, cuenta Jiménez.

Canelita en rama, Las aventuras de Juan Lucas, Carne de horca, El duende de Jerez, La gata, En Andalucía nació el amor, Juicio de Faldas, Dulcinea. La ley del deseo, película escrita y dirigida por Pedro Almodóvar y estrenada el 7 de febrero de 1987, grabó algunas escenas en la casa que el doctor Luis Gasca tenía en la calle Porvenir. Cuba, Oro fino, Sangre y arena, y Montoyas y Tarantos, con Esperanza Campuzano en el Recreo de las Cadenas.

En 1990 aterriza Camarena, y con ella Jerez se convierte en una ciudad mejicana. “El actor Benicio del Toro estuvo por aquí y La Vega era un bar mejicano. Además, en la plaza de toros se rodó una persecución a narcotraficantes”, relata Jiménez.

“Cuando a finales de los 90 se crea la Jerez Film Comission se persigue canalizar la demanda, además de promocionar la ciudad como escenario”, declara el historiador. El click que motivó al Ayuntamiento a su creación fue Volavérunt, dirigida por Bigas Luna . “A partir de ahí hay un boom en la promoción de la ciudad. Aunque la gente venía con conocimiento de la ciudad, la Jerez Film Comission, con su presencia en festivales, congresos... hace que también sea atractivo venir”, subraya Jiménez.

“La ubicación de Jerez es un elemento importantísimo para aprovechar. Está en el centro de la provincia, tiene aeropuerto y está bien comunicada por el tren. Spielberg, por ejemplo, cuando rodó El imperio del sol montó la base de la estructura en Jerez, aunque rodó en las marismas de Trebujena. De hecho, vivía en un chalet de La Cartuja”, recuerda el historiador, que estuvo como coordinador de la Jerez Film Comission durante 13 años.

Con El beso del oso (2002) la ciudad se revolucionó. “Rodar en Jerez ha sido fabuloso. Es un lugar fantástico: el sol, las tapas, la gente...”. De esta manera valoró Bodrov su estancia en la ciudad. Con él se rodaron ejercicios acrobáticos en la catedral y la plaza de La Asunción fue una fiesta.

Jiménez relata que la Semana Santa coincidió con la estancia de Serguei Bodrov y recuerda haberle acompañado, junto al director artístico y el de fotografía, a la recogida del Prendimiento: “Disfrutaron muchísimo con el Desconsuelo por la calle Las Cabezas y con una saeta”.

El director artístico Alejandro Fernández también vino a Jerez con Vicente Aranda para buscar localizaciones para Carmen (2003), pero no se pudo rodar en La Cartuja, “a pesar que pudieron verla por dentro”. Pero fue gracias a esta visita lo que permitió que la plaza del Mercado se convirtiera en el escenario de una batalla. Jiménez lo cuenta así: “El director artístico que vino con Aranda fue el que sugirió Jerez para la escena de la batalla en El libertador. También vino el oscarizado Gil Parrondo, director artístico, para localizaciones de Papa Hemingway, rodaje que tampoco se pudo llevar a cabo por cuestiones económicas de la productora”.

Por cierto, de nuevo con El libertador, que se rodó en la plaza del mercado con una escenografía histórica al recrear una batalla, Jerez volvió a convertirse en una ciudad sudamérica, en este caso, la ciudad de Valencia, en Venezuela.

Uno de los mayores fracasos para Jiménez fueron las trabas que se encontró el director artístico Arthur Max, que ha trabajado en Gladiator, y se interesó por el Alcázar: “Impedimentos de la política responsable en ese momento, asesorada por técnicos municipales, no permitieron el rodaje. Me sorprendieron los impedimentos y me decepcionaron”.

Igualmente el director de cine James Mangold pasó por Jerez para buscar localizaciones para su película Knight&Day,con Tom Cruise, que finalmente rodó en Cádiz.

Hablando de nombres internacionales, Jiménez no puede reprimir la risa cuando recuerda la vez que se encontró con Sean Connery en el Cine Jerezano. Sí, Sean Connery también ha estado en Jerez: “En ese momento el Cine Club esta prestando un ciclo en el Jerezano sobre Humphrey Bogart y de pronto vimos entrar a Sean Connery. Pagó la entrada y los vimos en el hall”.

El equipo de Miel de Naranjas tenía previsto rodar algo “puntual” en Jerez durante una semana y al final se quedaron cuatro. El director Imanol Uribe vistió de los años 50 la zona del Cabildo antiguo para el rodaje y resucitó el Cine Jerezano para delicia de todos. Según explicó el propio Uribe, quiso meter en su obra una pequeña “historia del cine dentro del cine”. El flechazo fue tal que la película se presentó oficialmente en el Teatro Villamarta.

Y si se habla de películas en Jerez cómo va a faltar la de una dirección con sello jerezano. Techo y Comida. ¿Y a ti quién te rescata? de Juan Miguel del Castillo consiguió que el barrio de La Granja se metiera en la gran pantalla. Su actriz, Natalia de Molina ganó el Goya y él, el jerezano del Castillo removió conciencias.

Jerez y Andalucía “es una especie de California, donde tenemos una cantidad de luz importante al año, donde no llueve mucho, hay incentivos, sobre todo municipales. Ahora mismo hay mucha competencia a nivel de localizaciones en Andalucía, y los ayuntamientos necesitan incentivar el rodaje, facilitar a las productoras locales para los casting, instalaciones municipales para almacén y oficinas, y que los impuestos para la ocupación de las calles sean favorables para el rodaje”, subraya el historiador.

Además de lo escrito ya, se han grabado cortometrajes, anuncios, TV movies y documentales para las cadenas de televisiones nacionales e internacionales. Y se olvidan otras muchas que sí quedarán reflejadas en el libro que pronto verá la luz de José Luis Jiménez.

Aún con la resaca del rodaje de The Crown, Jerez ha empezado el 2019 con el anuncio de La Templanza, de María Dueñas, y con el casting para El verano que vivimos. ¡Viva el cine!

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